martes, 16 de julio de 2019
viernes, 12 de julio de 2019
UN MANDAMIENTO INEVITABLE
Reflexión Homilética para el Domingo 14 de Julio de 2019. 15º del Tiempo Ordinario, C.
“Escucha la voz del Señor tu
Dios, guardando sus preceptos y mandatos… El precepto que yo te mando hoy no es
cosa que te exceda ni inalcanzable…El mandamiento está muy cerca de ti: en tu
corazón y en tu boca. Cúmplelo” (Deut 30, 10-14). Son muy atinados esos avisos que el libro del
Deuteronomio pone en boca de Moisés.
Los mandamientos de Dios a su
pueblo no han nacido de un capricho divino. Corresponden a los grandes valores
éticos que la humanidad de todos los tiempos ha podido descubrir, gracias a la
experiencia humana y a la luz natural de la razón. El cumplimiento de esos
preceptos y mandatos garantizaría la paz y la justicia, la armonía y la
concordia.
El salmo responsorial que hoy se
canta nos exhorta a la humildad y nos invita a buscar al Señor, para que
nuestro corazón pueda alcanzar una vida nueva y feliz (Sal 68, 33-34).
DOS PREGUNTAS Y UN MENSAJE
Según el evangelio de este
domingo (Lc 10, 25-37), un letrado se acerca a Jesús y le dirige una pregunta
muy semejante a la del joven rico: “Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar
la vida eterna?” Jesús conoce las tradiciones de su pueblo y puede también leer
lo que hay en el interior de su interlocutor.
Jesús supone que el letrado
conoce ya el camino que lleva a la vida. Y así es. El letrado menciona un
precepto del libro del Deuteronomio: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser”. Y añade
otro precepto que se encuentra en el libro del Levítico: “Amarás a tu
prójimo como a ti mismo”.
El primer precepto era
generalmente admitido por todos. Pero el segundo suscitaba por entonces
numerosas discusiones. Según algunos, el prójimo digno de amor era quien
pertenecía al pueblo de Israel. Según otros, prójimo era tan solo el que
cumplía la Ley. Así que el letrado dirige a Jesús una segunda pregunta: “¿Quién
es mi prójimo”.
Jesús responde con un relato
sobre un viajero que baja de Jerusalén a Jericó por un camino infestado de
ladrones, que lo apalean y lo dejan medio muerto.
MISERICORDIA PARA TODOS
El relato continúa evocando a
tres personajes que pasan por el mismo camino, a cuya orilla yace aquel hombre
malherido.
En primer lugar, pasa por allí un
sacerdote. Ve al hombre maltrecho, pero da un rodeo para no acercarse a él, tal
vez para no contaminarse con la sangre. El caso es que pasa de largo y no se
interesa por él.
Después pasa por el mismo lugar
un levita, que repite los mismos gestos. También él da un rodeo para mantenerse
alejado del herido. Y también él trata de ignorar su desgracia y pasa de largo.
Pasa por allí otro viajero que se
fija en el herido. Se le conmueven las entrañas, cura sus heridas, lo carga en
su cabalgadura y lo lleva a un albergue. Tras atenderlo personalmente, deja un
dinero al posadero para que siga cuidando de él y promete volver por allí y
pagar los gastos que el cuidado haya causado.
Al final del relato, Jesús cambia
la segunda pregunta del letrado. No vale preguntarse quién es el prójimo sino
quién se hace prójimo del hombre apaleado. El letrado responde secamente que
aquel que tuvo misericordia. Nunca pronunciaría la palabra “samaritano”. Pero
sus escrúpulos nacionalistas nos han dado la respuesta precisa.
Señor Jesús, en muchas culturas
el tercer personaje de la fábula representa la figura y los valores de quien la
cuenta. Nosotros sabemos que tú eres nuestro buen samaritano. Tú nos has
recordado que toda la Ley se resume en el amor a Dios y el amor al prójimo. Y
nos enseñas que todos somos invitados a ser testigos y portadores de la
misericordia para todos los que sufren. Bendito seas por siempre, Señor. Amén.
D. José-Román Flecha Andrés
miércoles, 10 de julio de 2019
sábado, 6 de julio de 2019
LA ALEGRÍA DEL REINO
Reflexión Homilético para el Domingo 7 de Julio de 2019. 14º del Tiempo Ordinario.
“Festejad a Jerusalén, gozad con
ella, todos los que la amáis, alegraos de su alegría, los que por ella
llevasteis luto” (Is 66,10). Es impresionante esta serie de promesas divinas
que recoge el último capítulo del libro de Isaías. Dios va a facilitar el nacimiento
de la nueva Jerusalén. Es la hora de la alegría.
Dios va a hacer que la paz corra
hacia Jerusalén con la abundancia de un río caudaloso. La causa de la alegría será para su pueblo
esta presencia misericordiosa de Dios. A este mensaje responde el salmo
responsorial con una invitación a la asamblea: ”Alegrémonos con Dios, que con su poder
gobierna eternamente” (Sal 65,6).
Con todo, la felicidad y la
gloria no tienen su causa en los logros humanos. San Pablo escribe a los
gálatas que él sólo puede gloriarse en la cruz de Jesucristo (Gál 6,14-18).
EL ENVÍO Y EL MENSAJE
Al iniciar su subida hacia Jerusalén, Jesús envía a sus discípulos
por delante de él, con la intención de que le preparen el camino (Lc
10,1-12.17-20).
Jesús los envía de dos en dos,
porque el testimonio de una persona solamente es creíble cuando es apoyado por
otra. Además, los discípulos han de caminar unidos, puesto que son enviados a
anunciar la paz.
Jesús los envía ligeros de
equipaje para que el menaje no parezca apoyado por la fuerza, las riquezas o
los medios de los mensajeros. Los envía con el encargo de que curen a los
enfermos que se encuentren, de modo que
sean recibidos como portadores de la misericordia y de la compasión de su
Maestro.
Y, finalmente, Jesús envía a sus discípulos con un mensaje
muy concreto que han de proclamar en todo lugar: “Está cerca de vosotros el
Reino de Dios”. No era esta una advertencia para tratar de prevenir un castigo
contra los impíos. Era el buen anuncio de la presencia de Dios entre los
hombres. Jesús mismo era ya el Reino de Dios.
HERALDOS DEL REINO
Los discípulos retornan de su
misión y comunican a Jesús los efectos asombrosos de su predicación, de las
curaciones y de los exorcismos que han realizado. Y entablan con su Maestro un
diálogo lleno de contrastes:
“Señor, hasta los demonios se nos
someten en tu nombre”. El nombre significa y representa la dignidad de Jesús.
Los discípulos se alegran al comprobar el poder que ejerce el nombre del
Maestro.
“No estéis alegres porque se os
someten los espíritus”. Jesús advierte a los suyos para que no caigan en el optimismo
ingenuo de creer que ya han logrado someter a los espíritus que manejan este
mundo.
“Estad alegres porque vuestros
nombres están inscrito en el cielo”. Los discípulos aludían al nombre de Jesús,
pero él alude ahora al nombre de los suyos. Han de alegrarse porque el Padre
los tiene ya presentes en su reino.
Señor Jesús, sabemos que tú nos
has elegido para enviarnos por el mundo como mensajeros de tu paz y heraldos
del Reino de Dios. Pero tú sabes que a veces pensamos que ya está dominado el
mal de este mundo. No permitas que caigamos en el desaliento por los aparentes
fracasos ni en la satisfacción por los avances conseguidos. Nuestra alegría
nace solamente de sabernos amados por el Padre celestial. Amén.
D. José-Román Flecha Andrés
sábado, 29 de junio de 2019
VOCACIÓN Y LIBERTAD
Reflexión Homilética para el Domingo 30 de Junio de 2019. 13 del Tiempo Ordinario, C.
“Eliseo dio la vuelta, cogió la yunta de bueyes y los mató,
hizo fuego con los aperos, asó la carne y ofreció de comer a su gente. Luego se
levantó, marchó tras Elías y se puso a sus órdenes” (1 Re 19,21). Así se
proclama en la primera lectura de la misa de hoy.
Como se ve, Elías busca un sucesor para su misión, y Eliseo
acepta la misión que se le confía. Inmediatamente abandona su profesión de
agricultor y decide seguir a aquel profeta de fuego. Es interesante ver que no
solo deja sus pertenencias sino que las convierte en el objeto de un sacrificio
que ofrece a Dios y a sus familiares y amigos.
A este relato de vocación responde adecuadamente el salmo
responsorial: “Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no
vacilaré” (Sal 15,8). En este contexto, son muy importantes las palabras que
Pablo escribe a los Gálatas: “Hermanos, vuestra vocación es la libertad: no una
libertad para que se aproveche el egoísmo; al contrario, sed esclavos unos de
otros” (Gál 5,13).
POBREZA Y URGENCIA
De la vocación nos habla también el evangelio de este
domingo. Jesús ha tomado ya la decisión de dirigirse a Jerusalén, donde se ha
de cumplir su misión. Mientras camina con sus apóstoles, aparecen tres
personajes que podrían haber llegado a ser discípulos suyos.
El primero manifiesta su voluntad de seguir al Maestro, pero
Jesús le da a conocer que él no tiene donde reclinar la cabeza. Ha de quedar
claro que seguir a Jesús no va a ser fácil. El discípulo ha de estar dispuesto
a compartir no solo la austeridad, sino también la pobreza de su Maestro.
El segundo es invitado por Jesús, pero le manifiesta el
deseo de ir a enterrar a su padre. El texto no dice si acababa de morir o si el
hijo deseaba posponer su respuesta a la llamada hasta que su padre hubiera
muerto. Jesús le advierte sobre la urgencia de la llamada y la disponibilidad
que ha de acompañar al que quiera seguirle.
RADICALIDAD Y SEGUIMIENTO
Seguramente, en las primeras comunidades cristianas era
fácil identificar estas posturas y advertencias con algunas personas concretas
que, por interés o por comodidad, habían rechazado la llamada del Señor. El
relato evangélico centra nuestra atención sobre el diálogo entre un tercer candidato
y el mismo Jesús:
“Te seguiré Señor. Pero déjame primero despedirme de mi
familia”. En Israel era muy importante el respeto a los padres y la unión con
la familia de origen. Este candidato quiere seguir a Jesús, pero no quiere
ignorar a su gente.
“El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale
para el reino de Dios”. El profeta Elías había permitido a Eliseo ir a
despedirse de su familia. Jesús pide al candidato una mayor radicalidad para
seguir con verdad al Mesías.
Señor Jesús, te damos gracias por habernos llamado a
seguirte en tu propia misión. Ayúdanos
a escuchar tu voz y comprender que el seguimiento exige una disponibilidad
radical y generosa. Amén.
D. José-Román Flecha Andrés
UNA NOCHE PARA ADORAR A JESÚS A CORAZÓN ABIERTO
Nuestra Parroquia celebraba ayer Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús un acto emotivo y entrañable: Un Adoremus con motivo del Año Jubilar de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús.
Las puertas de la Calle García Lorca franqueada por la columnas adornadas guirnaldas de lentisco, olivo y espigas se abrieron para cobijar un bello altar con la Imagen del Sagrado Corazón, que se alzaba imponente sobre la peana del Resucitado. A sus pies, la protentosa Custodía de Damián de Castro.
Tras la Santa Misa, comenzo el acto de adoración con momentos emotivos como la introducción de la Sagrada Forma en la Custodia, las ofrendas a través de las lecturas, el silencio y la música.
Destacaron las dos performances realizadas por chavales jóvenes y la participación de todos los Grupos Jóvenes y de Oración de las Hermandades y Cofradias de Villa del Río.
La Parroquia quiere agradecer a cuantas personas lo han hecho posible y a las instituciones que han colaborado en la organización de dicho acto.
domingo, 23 de junio de 2019
ALABADO SEA EL SANTÍSIMO
Hoy hemos celebrado la Solemnidad del Corpus y traemos una pequeña muestra del sentir de este día especial para la comunidad cristiana de Villa del Río. Adjuntamos fotografías del ambiente que se havivido esta mañana y de los altares de las Hermandades y de casas particulares que han adornado el paso del Señor.
Altar de la Hermandad de la Franciscana Hermandad de la Humildad
Altar de la Hermandad de la Paz y Esperanza
Altar de la Hermandad de Padre Jesús Nazareno
Altar de la Hermandad de San Isidro Labrador
Altares domiciliarios.
Gracias a todos los que hacéis grande el Día del Corpus Christi
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