domingo, 23 de junio de 2013

AGRADECIMIENTO EN LA PARROQUIA


En la Eucaristía de esta tarde la Parroquia ha realizado un sencillo homenaje a las personas que han hecho posible la organización de las actividades llevadas a cabo con motivo de la pasada Visita Pastoral.

Con las palabras de Victoria Mengüal, responsable de Cáritas, la colaboración de Madre Balbina y María Angustias Canales, encargada del Grupo de Catequistas, D. Manuel ha agradecido el cariño y la disponibilidad de José Llorente, Francisco Sendra, Francisco Centella, Pedro Agudo y Enrique Sánchez.

Ardua ha sido la labor este grupo: limpieza, iluminación y adecentamiento de varias dependencias parroquiales, así como, la elaboración del programa de la visita y la atención al Sr. Obispo de Córdoba.

Todos ellos entienden la Parroquia como "SU SEGUNDA CASA", así lo ha dicho el Párroco y así lo demuestran en cada momento de servicio a nuestra comunidad.

GRACIAS

sábado, 22 de junio de 2013

PROFETA Y MESÍAS DE DIOS

12º Domingo Tiempo Ordinario, C, (23-6-2013)



La historia humana es siempre ambivalente. Una mezcla de sonrisas y lágrimas. El texto del profeta Zacarías que hoy se lee, evoca esta experiencia con un tono de misterio (Zac 12, 10-11). A primera vista, es una gozosa profecía que ofrece esperanza al pueblo de Israel. Pero, al mismo tiempo, hace imaginar un dolor fuerte que el pueblo ha de afrontar algún día.

De hecho, Dios anuncia la restauración de Jerusalén. Será reconstruida la ciudad bienamada. Y no sólo eso. También las relaciones humanas serán renovadas gracias a la clemencia que Dios derramará como la lluvia. A él se volverán finalmente los ojos de su pueblo. Todo parece anticipar un tiempo de paz, de concordia y de piedad.

Sin embargo, también se anuncia el dolor. Las gentes volverán los ojos al que traspasaron. Parece evocarse aquí la figura del Siervo de Dios, cantada en la segunda parte del libro de Isaías. Habrá un luto semejante al que ensombrece las cercanías de la ciudad de Meguido cuando se lamenta la muerte de Rimmón, el dios cananeo de la vegetación.

LA ORACIÓN Y LA IDENTIDAD

El evangelio nos introduce en una escena que ocupa el centro de la vida pública de Jesús (Lc 9, 18-24). Como en las grandes ocasiones, Lucas presenta a Jesús orando solo. De pronto se vuelve a sus discípulos para preguntarles qué dice la gente de él. Las opiniones se dividían, pero todos lo reconocían como un profeta, como ya se ha visto en los domingos anteriores.

A continuación les pregunta por su propia opinión. Pedro lo reconoce como el Mesías de Dios. Muchas gentes en Israel vivían a la espera de la aparición del Mesías. El clima era tenso y todos anhelaban una salida airosa, que se consideraba casi imposible. No es extraño que aguardaran un liberador que aglutinara al pueblo. Varios se presentaron como tales.

Jesús no rechaza el mesianismo que le atribuye Pedro. Pero él no será un Mesías batallador y triunfador. Por eso se apresura a deshacer con cuatro frases las fáciles ilusiones que circulan por el ambiente. Tendrá que padecer mucho. Será desechado por los jefes del pueblo. Es más, habrá de ser ejecutado. El anuncio de su resurrección apenas es oído.

No olvidemos que la oración marca la importancia de este momento. Con motivo de su bautismo, en la oración Jesús había reconocido su identidad de Hijo del Padre. En la oración descubre la necesidad de revelar a los suyos esa identidad. Sólo el que se ha dirigido a Dios, puede presentar a los hombres el camino de la salvación.

EL CAMINO DE LA CRUZ

El camino de la salvación está marcado por el seguimiento del Mesías. Y por la asunción de su suerte y de su muerte. Esa es la pauta para el que quiera seguirle:

• “Que se niegue a sí mismo”. Hay muchas ocasiones para descubrir que nuestros intereses y caprichos nos destrozan y destruyen la armonía social. Aprender a vivir con austeridad puede ser la mejor lección de las crisis.

• “Que cargue con su cruz cada día”. La cruz no es un simple adorno. Muchos hermanos nuestros han tenido que afrontar el martirio. Pero Jesús habla del misterio y el heroísmo de la cotidianidad. Ahí se presenta la cruz como el único camino de la verdad.

• “Que se venga conmigo”. Evidentemente, no es fácil remar contracorriente. No es políticamente correcto ser testigos de la verdad en un mundo de mentira y corrupción. Pero el discípulo de antes y el creyente de hoy saben y creen que pueden caminar con su Maestro.

- Señor Jesús, tú nos has dicho que decidir salvar la vida a toda costa es perderla, y que sólo quien la pierda por tu causa la salvará. Abre los ojos de nuestro corazón para comprender la paradoja de tu existencia y para seguirte cada día con generosidad y valentía. Amén.


D. José-Román Flecha Andrés

sábado, 15 de junio de 2013

CAMPAÑA DE RECOGIDA DE DONATIVOS


La Parroquia de Villa del Río ha puesto en marcha una campaña para recaudar fondos que posibiliten la Salida Procesional de la "Señora del Sagrario": La preciosa imagen de la Virgen del Carmen que volvió a procesionar con motivo del Centenario Parroquial.

La procesión tendrá lugar el próximo 13 de Julio, sábado, y dado los pocos fondos de los que dispone esta "pequeña Hermandad" y que la Parroquia es la que se encarga de la Procesión de la Virgen, SOLICITA, dentro de las posibilidades de cada uno, un donativo para contribuir a los gastos de música, flores y demás.

Agradeciendo como siempre el cariño y la respuesta de Villa del Río, esperando la colaboración de todos y animando a participar a las mujeres de nuestro pueblo, ataviadas de mantilla, así como a los devotos de la Virgen del Carmen. Atentamente

D. Manuel Tirado Fernández

EL PROFETA QUE PERDONA

Homilía para el Domingo 11 del Tiempo Ordinario, C.


En su sermón sobre la Eucaristía, predicaba  San Juan de Ávila: “Si tú no creyeres en Jesucristo, el Verbo humanado, en Él está tu salud y la de todos, no puede vivir tu alma. Si no lo crees y amas y obedeces, no te puedes salvar”.
A primera vista, la liturgia de hoy nos habla del pecado, del castigo y de la gracia, de los prejuicios humanos y del juicio divino. Y es verdad. Pero la liturgia de este domingo es, sobre todo, una buena noticia y una celebración de la fe y del amor, del pecado y del perdón, de la culpa y de la salvación.
Y todo ello, evocado por dos experiencias personales. El primer relato nos remite al encuentro del profeta Natán con el rey David. David había sido elegido y mimado por Dios como rey de Judá y de Israel. Pero ha despreciado la palabra del Señor. Eso es el pecado, que en este caso se manifiesta en adulterio y asesinato.
Sin embargo, basta una palabra de arrepentimiento para que el profeta transmita a David un oráculo de acusación y una promesa de perdón.

LOS GESTOS DEL AMOR
El segundo relato nos presenta el encuentro con el profeta Jesús y el piadoso fariseo (Lc 7,36-8,3). Jesús era acusado por los fariseos de comer con los publicanos, o recaudadores de impuestos. Los primeros se consideraban piadosos observantes de la Ley. Los segundos eran considerados como pecadores. Pero Jesús no se deja atrapar por las barreras de la ideología. Acepta entrar en contacto con unos y otros.
Pero en el relato hay un segundo encuentro. Durante la comida, entra en la casa una mujer conocida como pecadora. Se postra ante Jesús y cubre sus pies de lágrimas, de besos y de perfume, enjugándolos con sus propios cabellos. El fariseo no sólo juzga a la mujer sino que juzga a Jesús, dudando de su calidad de profeta.
Jesús muestra esa dignidad profética al dar a entender que no solo reconoce  a la mujer sino que conoce la interioridad del fariseo. Es más, contrapone con la valentía propia de los verdaderos profetas la sinceridad de la mujer y el desdén del fariseo. Ella ha empleado los gestos del amor, por inoportunos que pudieran parecer. Él ha despreciado los gestos de la hospitalidad, por convenientes y necesarios que fueran.

LA PALABRA DEL PERDÓN
El relato evangélico incluye una pequeña parábola en la que aparece una tercera contraposición: la de los dos deudores perdonados por el prestamista. Amará más aquel a quien más se le ha perdonado. Lo malo del fariseo no es el pecado, sino el  creer que no necesita el perdón. La mujer cree que lo necesita y lo pide con los únicos gestos que conoce.
• “Tus pecados están perdonados”. Esta es la primera frase que Jesús dirige a la mujer. Por palabras como esa será acusado una y otra vez. Pero Jesús es más que cualquiera de los antiguos profetas. El profeta Natán anuncia el perdón de Dios. Jesús lo concede.
• “Tu fe te ha salvado”. Los antiguos profetas afirmaban que sin la fe era imposible sostenerse en pie (cf. Is 7,9).  Jesús sabe y proclama que el camino de la salvación no pasa por las obra de la Ley observada por el fariseo, sino por la fe en el Mesías que demuestra la mujer
• “Vete en paz”. Los antiguos profetas anunciaban que los tiempos mesiánicos estarían marcados por el don de la paz. Jesús es la fuente de la paz. La desea y la concede como fruto y consecuencia del amor.
- Señor Jesús, tú ves como juzgamos a las personas por sus gestos. Tú conoces el fondo de nuestro corazón. Tú sabes cómo tratamos de olvidar nuestro pecado y de cerrarnos a tu perdón.  Ten compasión de nosotros. Que toda la humanidad pueda descubrir en ti el camino de la paz. Amén.

D. José-Román Flecha Andrés

sábado, 8 de junio de 2013

JMJ DE RÍO EN EL ROCÍO


El Delegado Diocesano de Juventud ánima a los jóvenes a participar en las Jornadas de Pastoral Juvenil 2013 en el Rocío, un encuentro paralelo a la JMJ de Río de Janeiro. Serán unos días de convivencia para vivir la fe en Cristo y la universalidad de la Iglesia.

Participarán jóvenes de toda Andalucía (y otras diócesis de España) en los días 25 al 28 de julio. La inscripción también la pueden encontrar en las redes sociales (delejuventud) y en la web (www.lawebdeladele.com) y enviarla escaneada al correo (delejuventudcordoba@gmail.com) o entregarla en el Obispado por las mañanas o en la casa de los jóvenes (Iglesia de la Compañía) por las tardes.

El plazo de inscripción para el primer pago es el 15 de junio, y la edad mínima para participar es de 16 años.

D. Antonio José Gama Cruz
Delegado Diocesano de Juventud

UN GRAN PROFETA

Domingo 9 de Junio de 2013.  10º Tiempo Ordinario, C.


Con frecuencia asistimos al funeral de una persona que nos ha sido especialmente querida. En nuestros días el ambiente del duelo familiar  parece haber sido desdramatizado radicalmente. Pero aún así, comprendemos que muchas veces no tenemos una palabra significativa para dirigirnos a los familiares del difunto.

Según la primera lectura que se proclama hoy en la liturgia, el profeta Elías se encuentra en la casa de la viuda de Sarepta en un momento dramático para ella (1 Re 17, 17-24). A pesar de su pobreza, aquella viuda había acogido al profeta. Ante la muerte de su hijo, le acusa de haber llegado como testigo del pecado y causante de la muerte.

Sin embargo, el profeta se tiende sobre el niño muerto, como para identificarse con él, invoca a Dios y Dios le devuelve la vida. Al recibirlo de manos de Elías, la madre pronuncia una frase que es una confesión de fe: “Ahora sí que he conocido bien que eres un hombre de Dios, y que la palabra del Señor en tu boca es verdad”.

El relato nos ofrece muchas sugerencias. En primer lugar resume la misión del profeta, que anuncia la palabra de Dios y da la vida. Además, subraya la protección de Dios sobre su enviado. Y finalmente nos sugiere que la misión del profeta sólo logra su efecto por la acción con que Dios  garantiza el valor del mensaje.

LA PALABRA DE VIDA

Ya al comienzo del evangelio de Lucas, al llegar a su aldea de Nazaret, Jesús había comparado su con la del profeta Elías  (Lc 4, 25-26). Hoy la resurrección del hijo de la viuda de Sarepta por parte de Elías, preludia la resurrección del hijo de la viuda de Naím por parte de Jesús (Lc 7, 11-17). Hay en este relato algunos detalles muy significativos.

- En primer lugar, la aglomeración de la gente. Un gran gentío acompaña el cadáver del joven. Y otro gran gentío acompaña a Jesús de Nazaret. Ambos se encuentran a las puertas de la ciudad. Es toda una metáfora de la sociedad. En los lugares más concurridos se cruzan la desesperanza y la esperanza, el silencio humano y la palabra divina.

- Además, el texto subraya los gestos de Jesús. Al ver a la madre viuda del joven muerto, a Jesús se le conmovieron las entrañas, como al buen samaritano y al padre del hijo pródigo. Dirige una palabra de consuelo a la madre y otra de autoridad al muerto. Y se atreve a tocar el ataúd, contra las prescripciones de la Ley.

- Finalmente el joven muerto es entregado vivo a su madre. El cortejo de los que llegan del campo trae la vida al cortejo de los que salen de la ciudad. Todo el relato tiende a hacernos comprender que Jesús es el Señor de la vida.

EL ECO DE LA ALABANZA

Por otra parte, el relato evangélico nos indica que en Jesús se encuentran los dos cortejos: el de la muerte y el de la vida. El asombro los une a todos. Todos, sobrecogidos, dan gloria a Dios, diciendo

• “Un gran profeta ha surgido entre nosotros”. Esa frase es muy significante en aquel momento. Las gentes de Israel esperaban la aparición de un profeta al llegar los tiempos mesiánicos. Las comunidades cristianas primitivas reconocen en Jesús al profeta  anunciado en el Deuteronomio (Deut 18, 18). Pero Jesús es más que cualquiera de los antiguos profetas. El profeta transmite la palabra de Dios. Jesús es la misma Palabra de Dios.

• “Dios ha visitado a su pueblo”. Los antiguos profetas habían anunciado la visita de Dios a su pueblo. Con esas mismas palabras acogía Zacarías el nacimiento de su hijo y bendecía al Señor (Lc 1,68). Ahora el evangelista pone en boca de la multitud el reconocimiento de la manifestación de Dios en Jesús de Nazaret.

- Señor Jesús, las noticias de cada día nos hablan de jóvenes arrebatados por la muerte y del dolor de los padres y las madres que los pierde. Ten compasión de ellos. Los ojos de la fe nos llevan a reconocer tu presencia en la historia. Que toda la humanidad puede descubrir en ti al Señor de la vida. Amén.

D. José-Román Flecha Andrés

viernes, 7 de junio de 2013

CORPUS EN VILLA DEL RÍO

El Corpus del Año de la Fe

La Custodía de Damián de Castro sale imponente del Templo

La juncia cubre el asfalto



Las madres aportan belleza a la procesión ataviadas con mantilla

ALTAR DE LA HERMANDAD DE LA HUMILDAD

"Un altar grande para un día grande"


María Stma. del Carmen presidió el altar de la Hermandad del Miércoles Santo



La Custodía por el Ayuntamiento



Flores para el Señor


ALTAR HERMANDAD DE LA SOLEDAD
(Detalles)

Cuidando los detalles


ALTAR DE LA HERMANDAD DEL NAZARENO
(Detalles)


Escena eucarística en el altar del Nazareno
De vuelta tras el paso por la Capilla Franciscana

ALTAR DE LA HERMANDAD DE LA MAGDALENA



La Hermandad de la Magdalena no faltó a su cita en los altares del Corpus



Por la Calle Alta




Bajo los Arcos de Lentisco en la Calle Juan de la Cruz Criado


ALTAR HERMANDAD DE LA PAZ Y ESPERANZA
(Detalles)


Paz y Esperanza destacó por el simbolísmo de los objetos que conformaban su altar.





Bonitas jarras de frutas y panes

Arcos y juncia para el Señor

 
De nuevo, desde el Altar de la Humildad la "Señora del Sagrario"
contempla el paso del Santísimo Sacramento hacía la Iglesia Parroquial.




Bajo palio el Santísimo fue llevado hasta el Altar Mayor, tras le bendición a todo el pueblo el Párroco lo  introdujo en el Sagrario.

La Parroquia y la Hermandad del Stmo. Sacramento agradecen la participación de las personas, padres, madres, catequistas, Hermandades y entidades que han hecho posible la celebración de este Día del Corpus con la solemnidad que se merece.


Fotografías: Leandro Lara, Álvaro Horcas y particulares.

¿QUIÉN NOS APARTARÁ DEL AMOR DE CRISTO?

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