miércoles, 31 de octubre de 2012

QUIERO SER SANTO

FESTIVIDAD DE TODOS LOS SANTOS
1 de Noviembre de 2012


San Juan Bosco explica a Santo Domingo Savio ¿Cómo ser Santo?

lunes, 29 de octubre de 2012

MADRE ELVIRA SIEMPRE EN EL RECUERDO



Hoy recibimos la triste noticia del fallecimiento de Madre Elvira, Religiosa Franciscana de la Divina Pastora. Desde la Parroquia, queremos dar testimonio de una mujer entregada por entero al carisma de San Francisco y de María Ana; siempre al servicio de la comunidad.

"Que la Divina Pastora de las Almas te acoja en su rebaño,
seguro estarás cerca del Buen Jesús, al que tanto amaste"

El funeral tendrá lugar mañana día 30 de octubre a las 12 de la mañana
Parroquia de la Inmaculada Concepción
DESCANSE EN PAZ

viernes, 26 de octubre de 2012

EL CIEGO Y EL CAMINO

Domingo 28 de octubre de 2012. 30 del Tiempo Ordinario, B.

Después de habernos exhortado en los tres últimos domingos a revisar nuestras actitudes ante el placer, el tener y el poder, la liturgia nos presenta la imagen de los ciegos. A lo largo de las páginas bíblicas son con frecuencia la metáfora de la pobreza y el desvalimiento. En este día son como un grito de esperanza en medio de la oscuridad.

El profeta Jeremías pone en boca de Dios un oráculo de esperanza dirigido al pueblo de Israel, deportado en Babilonia (Jer 31, 7-9). El Señor de la historia se acordará de él y lo guiará de nuevo hasta su tierra. Al ir iban llorando, pero ahora regresarán entre consuelos.

Se anuncia la hora del retorno. Se anuncia un nuevo Éxodo. Dios traerá a los suyos y los congregará de los confines de la tierra. En ese resto de Israel, recobrado y liberado del exilio habrá ciegos y cojos y habrá preñadas y paridas.

Dios se presenta a sí mismo como el protector de los enfermos y de las débiles. Él es el Señor de la vida. Es más, Dios quiere ser reconocido por Israel como un padre.


LOS CONTRASTES HUMANOS

Dedicado a revisar las actitudes humanas más profundas, este capítulo del evangelio de Marcos se cierra con un relato profundo. Una especie de evangelio dentro del evangelio. Un resumen del itinerario de los que han sido alcanzados por la bondad del Señor (Mc 10,46-52). Un relato en el que, una vez más, se agrupan al menos tres contrastes.

- En primer lugar, también aquí aparece la figura de un ciego. Es ciego y pobre, como ocurría generalmente en aquel tiempo. Pero es uno de los pocos enfermos curados por Jesús que tiene nombre propio. Se llama Bartimeo, es decir, “el hijo de Timeo”. Es claro que para el evangelio el pobre tiene dignidad.

- Es ciego, pero el oído le lleva a descubrir el paso de la gente. Y, sobre todo, el paso de Jesús. Mientras los que acompañan al Maestro quieren hacerle callar, el ciego lo invoca a gritos con un título mesiánico: “Hijo de David, ten compasión de mí”. Evidentemente ése puede ser un verdadero discípulo.

- Hay un tercer detalle. Antes del encuentro con Jesús, el ciego es un mendigo sentado al borde del camino y pidiendo limosna. Después del encuentro es un hombre que ha recobrado la vista y sigue a Jesús por el camino. Mendigar al borde del camino y seguir por el camino al que se reconoce como el Maestro: he ahí la diferencia que marca la fe.


LAS PALABRAS DEL MAESTRO

El relato evangélico recoge tres frases de Jesús que reflejan lo que Él es y lo que aporta a quien se acerca a Él.

• “Llamadlo”. Esa es la voluntad de Jesús. Él vino a buscar a los pobres, a los enfermos y marginados. Y vino a buscar colaboradores para esa misión de sanación y salvación. Todos los cristianos somos invitados a hacer llegar esa llamada a los que buscan al Señor.

• “¿Qué quieres que haga por ti?” Es la misma pregunta que Jesús dirigió a Santiago y Juan, hijos del Zebedeo. Ellos querían que Jesús les concediese honores y poder. Bartimeo sólo quiere la luz que puede conceder el que es la luz del mundo.

• “Anda, tu fe te ha curado”. La sanación viene del Señor. Es absolutamente gratuita. Pero el Señor valora la fe de los que se acercan a él con humildad y confianza. La que lo confiesa como hijo de Dios es la que lleva a descubrirlo como guía del camino.

- Señor, Jesús, tú conoces bien nuestra ceguera y nuestra pobreza. Ayúdanos a reconocerte cuando pasas a nuestro lado. Que no nos domine la cobardía. Y que, en medio de las tinieblas, podamos invocarte diciendo: “Maestro, que pueda ver”. Amén.

D. José-Román Flecha Andrés

martes, 23 de octubre de 2012

HOY CELEBRAMOS LA FESTIVIDAD EN HONOR A JUAN PABLO II

 
 "¡No tengáis miedo!" ...

Tienen necesidad de esas palabras los pueblos y las naciones del mundo entero. Es necesario que en su conciencia resurja con fuerza lo certeza de que existe Alguien que tiene en sus manos el destino de este mundo que pasa ( ... ) Y este Alguien es Amor (cfr. 1 Jn 4,76): Él es el único que puede dar plena garantía de las palabras "¡No tengáis miedo!" ... "
 
Beato Juan Pablo II.
del libro Cruzando el Umbral de la Esperanza.
 
 
¡Intercede por nosotros!

CRÓNICA DEL VIAJE A MONTILLA


El pasado sábado, 20 de octubre, la Hermandad del Santísimo Sacramento organizó un Viaje a Montilla, con motivo de la proclamación de San Juan de Ávila como “Doctor de la Iglesia”. El viaje, en realidad, comenzaba en la propia Sacristía de nuestra Parroquia, donde se ofrecía un desayuno a todos los participantes, compuesto por chocolate y gran variedad de dulces típicos.

Tras la llegada a Montilla (sobre las 11 de la mañana), comenzamos la visita en el Llano de Palacio, donde nuestra guía, Inma, nos introdujo en la visita. Durante todo el día, pudimos visitar la Casa-Oratorio de San Juan de Ávila (donde vimos la cocina, su despacho, el patio donde conversaba con los fieles que acudían a escucharlo, o la parra, que todavía se conserva intacta). A continuación, visitamos la Basílica Menor, donde, ante las reliquias del Santo, el padre Carlos nos recordó el sentido de la vida y de la obra evangelizadora de San Juan de Ávila, y cómo podemos hoy hacer presente en nuestras vidas su mensaje, plenamente actual. Finalmente, visitamos el Convento de Santa Clara, donde contemplamos su patio, el arco de entrada (gótico-renacentista), el magnífico retablo barroco y sus coros alto y bajo.


Tras hacer un alto en el camino y dar cuenta de la comida montillana en una de sus típicas tabernas, por la tarde visitamos también algunos monumentos relacionados con San Francisco Solano, como la Parroquia de Santiago Apóstol (donde, además de subir al campanario, pudimos ver el Cáliz con el que consagraba San Juan de Ávila, o una casulla que se conserva) y la Parroquia de San Francisco Solano (donde el padre Jesús nos introdujo a la vida de este importante santo montillano, y pudimos ver algunos objetos que aún se conservan de éste).


En conclusión, ha sido un viaje enriquecedor, no solo por su dimensión espiritual, sino también por la convivencia de un grupo de personas en torno a la obra de San Juan de Ávila. Además, como se puede comprobar en las fotos, las personas pertenecían a muy diferentes edades, lo cual no impidió que todos pasáramos un buen rato de diversión. Por todo ello, la Hermandad del Santísimo Sacramento agradece enormemente a todas las personas que han participado en este viaje.

Texto: Pedro Agudo. Presidente de la Hdad. del Stmo. Sacramento.
Fotografiías: Audiovisuales CORSO

lunes, 22 de octubre de 2012

EL CONCILIO: MEMORIA Y EXAMEN


Hace unos días se han cumplido cincuenta años de la apertura del Concilio Vaticano II. Aquel acontecimiento ha sido evocado en muchas ocasiones por los papas posteriores. En la carta apostólica con la que convocaba el gran jubileo del año 2000, Juan Pablo II afirmaba que la apertura del Concilio al mundo “ha sido la respuesta evangélica a la reciente evolución del mundo con las desconcertantes experiencias del siglo XX, atormentado por una primera y una segunda guerra mundial, por la experiencia de los campos de concentración y por horrendas matanzas” (TMA 18).

En el mismo documento Juan Pablo II ha trazado en pocas líneas un resumen de la actividad del Concilio. Según él, poniéndose en dócil escucha de la Palabra de Dios, la Iglesia confirmó la vocación universal a la santidad; dispuso la reforma de la liturgia, «fuente y culmen» de su vida; impulsó la renovación de muchos aspectos de su existencia tanto a nivel universal como al de Iglesias locales; se empeñó en la promoción de las distintas vocaciones cristianas: la de los laicos y la de los religiosos, el ministerio de los diáconos, el de los sacerdotes y el de los Obispos; redescubrió, en particular, la colegialidad episcopal”.

Juan Pablo II recordaba, además, que  en ningún otro Concilio se habló con tanta claridad de la unidad de los cristianos, del diálogo con las religiones no cristianas, del significado específico de la Antigua Alianza y de Israel, de la dignidad de la conciencia personal, del principio de libertad religiosa, de las diversas tradiciones culturales dentro de las que la Iglesia lleva a cabo su mandato misionero, de los medios de comunicación social” (TMA 19).

  Ya en el primer año de su pontificado, Benedicto XVI afirmaba que no se debe interpretar el Concilio desde la perspectiva de la discontinuidad y la ruptura, sino desde el criterio de la reforma y la renovación de la misma Iglesia.

La Iglesia se mostró dispuesta a entablar un amplio y serio diálogo entre la razón y la fe. Ese diálogo sigue siendo importante y urgente. “Se debe desarrollar con gran apertura mental pero también con la claridad en el discernimiento de espíritus que el mundo con razón espera de nosotros precisamente en este momento”.

Evidentemente, no es suficiente con volver la vista atrás. El Espíritu de Dios nos convoca a una nueva evangelización. Ello nos exige revisar nuestras actitudes, nuestras intenciones personales, pero también nuestros programas pastorales.

A los cincuenta años de la apertura del Concilio todos hemos de formularnos con honradez algunas preguntas. Los testigos del Concilio que todavía quedamos vivos ¿hemos transmitido con fidelidad y coherencia su mensaje? Los que no lo vivieron en persona ¿se han preocupado de conocer sus orientaciones y documentos? Y unos y otros ¿no habremos tratado de ajustar aquel vendaval del Espíritu a nuestros gustos personales o al estilo propio del grupo en el que nos situamos?

D. José Román Flecha Andrés

domingo, 21 de octubre de 2012

EMPEZAMOS DE NUEVO LA CATEQUESIS



Me siento invitada, como bautizada,
a asumir la tarea de ser catequista.
Reconozco que no hay en mi,
méritos para participar en tu misión de maestro y formador de discípulos.
Pero hoy te digo, con la sinceridad de mi corazón:
¡Aquí estoy¡ ¡Aquí estoy¡
al servicio de la Iglesia y del Evangelio.

!BUEN COMIENZO¡

María Angustias Canales
Domingo, 7 de octubre de 2012

¡SIEMPRE AGRADECIDOS!

La comunidad parroquial de Villa del Río, despidió ayer al Sacerdote D. Douglas González que nos ha acompañado este mes de Julio. Hay person...