sábado, 31 de marzo de 2012

UN BORRICO PARA EL SEÑOR

1 de abril de 2012. Domingo de Ramos en la Pasión del Señor

 La Semana Santa se abre con la entrada de Jesús en Jerusalén.  Los tres evangelios sinópticos nos dicen que Jesús envió a dos de sus discípulos a que le trajeran un borrico. Sobre él habría de entrar él en la ciudad santa.
Un borrico era un medio de trabajo y de trasporte en aquellas tierras. Lo es todavía entre los beduinos que viven en los linderos del desierto o plantan sus tiendas parduscas en una breve vaguada donde crece un poco de hierba.
La aldea a la que se refiere el evangelio puede haber sido Betania o más fácilmente Betfagé. En ella habían de encontrar un borrico atado sobre el que nunca había montado ningún hombre. Jesús pidió a los suyos que fueran hasta la entrada de la aldea, que desataran el borrico y lo trajeran hasta él.
Con ese gesto del Maestro se cumplen las antiguas profecías (Is 62,11; Zac 9,9). El relato de Marcos deja constancia de que algunos vecinos vieron a los dos discípulos desatar el pollino y, en efecto, les preguntaron qué pensaban hacer (Mc 11,5).
UNA PARÁBOLA EN ACCIÓN
 
 
La anécdota se nos presenta como una parábola en acción. Los tres evangelistas parecen sugerir tres experiencia importantes: la majestad, la libertad, la amistad.
• En primer lugar, Jesús ha de entrar en su ciudad con la majestad de un rey y con la sencillez de un profeta manso y humilde. El asno se contrapone a la fuerza solemne y guerrera de los caballos, tantas veces recordados en el contexto de batallas y conquistas.
• En segundo lugar, se ve que Jesús conoce de antemano los hechos y controla la situación. Los acontecimientos parecen plegarse a su voluntad y sus necesidades. Jesús va libremente a la muerte.
• En tercer lugar, se nos indica que en la ciudad de Jerusalén no todos eran enemigos del Maestro. La ciudad amada, sobre la que el Señor derrama sus lágrimas, había acogido alguna vez al que ahora se acercaba a ella para ofrecerle la paz.
  En medio de la multitud, Jesús cabalga sobre un borrico prestado. El rey de Israel se muestra en su pobreza y mansedumbre. 

UN MENSAJE PARA HOY
 
 
A los que hoy escuchamos la palabra de Dios nos queda en el recuerdo la frase de Jesús que dice: “El Señor tiene necesidad de él”.
• Para las primeras comunidades cristianas, aquellas palabras eran más que una pincelada en el cuadro solemne de la fiesta. La entrada de Jesús sobre un borrico revelaba el señorío de Jesús, el Mesías prometido, de la estirpe real de David.
• Para los cristianos de hoy, este detalle aparentemente tan insignificante nos lleva a  reconocer que el Señor tiene necesidad del humilde servicio de los hombres. Pero sobre todo, nos lleva a confesar al mismo tiempos su divinidad y su humanidad.
• Jesús entra en la ciudad de Jerusalén aclamado por las gentes con un himno que recuerda los antiguos salmos con los que se recibía al rey triunfador (Sal 118, 26). Pero Jesús entra en la ciudad de Jerusalén revestido de la humildad indigente que caracteriza a toda persona humana. 
- Señor Jesús, tú necesitas la ayuda de unos vecinos anónimos para entrar en tu ciudad.  Acepta la pobre colaboración que nosotros podemos prestar a la llegada del Reino de Dios. Amén.
José-Román Flecha
Universidad Pontificia de Salamanca

miércoles, 28 de marzo de 2012

CULTOS DE LAS HERMANDADES DEL SANTO ENTIERRO Y LA SOLEDAD


Hoy miércoles 28, ha dado comienzo el Triduo en Honor del Cristo Yacente y Ntra. Sra. de la Soledad. Los cultos se desarrollarán hasta el Viernes de Dolores. Predica D. Manuel Tirado Fernández.

lunes, 26 de marzo de 2012

CULTOS DE LA HERMANDAD DEL HUERTO


Hoy lunes 26 de Marzo tendrá lugar la Santa Misa en Honor de Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto de los Olivos de Getsemaní. Aunque no se confirma la presencia de la imágen titular por motivos de la restauración a la que se está viendo sometida, su Hermandad dedica estos cultos a su titular, representado por el estandarte de la Cofradía. Predicará D. Manuel Tirado Fernández. Párroco-Consiliario.

El mismo día de los Cultos el Señor fue recibido en la Parroquia y expuesto al Culto el martes 27 de Marzo.

sábado, 24 de marzo de 2012

1er ENCUENTRO DE ORACIÓN CON MOTIVO DE CUARESMA



Ayer noche, la Parroquia acogió a las casi cien personas que reciben catequésis de Confirmación en un sentido Encuentro de Oración.

Con motivo del tiempo litúrgico de Cuaresma los Grupos de Confirmación se reunieron en este primer encuentro para orar.  El ambiente incitaba  al silencio, a la escucha: casi a ocuras, sólo la luz del altar de Cultos de la Hermandad de la Hulmildad y la CRUZ DESNUDA en el centro del Altar Mayor.

Tras la bienvenida y una breve introducción en torno a la oración, se procedió a la lectura de salmos referente al Perdón de Cristo. Despues a modo de símbolo y voluntariamente cada uno de los asistentes depositaron una piedra al pie de la Cruz, formando el Calvario. En ellas, estaban presente nuestras cargas, nuestro corazón duro, nuestras faltas de compromiso, nuestro lado que necesita más conversión.

A continuación, se dió lectura por parte de los respresentantes de los grupos a un documento que hablaba de lo que Dios quiere de nosotros.

Casi para finalizar, la lectura del artículo Barrabás hundió a los asistentes en la más honda vivencia de la Cuaresma y la Semana Santa que se nos viene encima. Un texto para la reflexión que acaba con el interrogante ¿Murió por mi? ¿O fue por ti?

Por último, los asistentes rezarón juntos la preciosa Oración de San Francisco, con la que la Parroquia obsequió a los Confirmandos.

LA HORA DE JESÚS

25 de marzo de 2012. Domingo 5º de Cuaresma. B

El evangelio de este domingo quinto de cuaresma nos sitúa en el bullicio de las fiestas de Pascua (Jn 12, 20-33). Hay muchos peregrinos que han llegado hasta Jerusalén. Entre ellos hay algunos gentiles. Pueden ser judíos que viven en la diáspora. O tal vez, paganos, procedentes del mundo griego, que miran con simpatía la cultura y la fe de los hebreos.  

 Parece que han oído hablar de Jesús. Por eso se acercan a Felipe, uno de los apóstoles que lleva nombre griego. El texto indica que se dirigen a él con un ruego respetuoso: “Señor, quisiéramos ver a Jesús”. Felipe lo consulta con Andrés, el otro apóstol con nombre griego. Y ambos se lo comunican a Jesús.

Nos resulta simpática esa función de puente que realizan los dos apóstoles. Parece un anticipo de lo que se espera de todos los cristianos: acercar a Jesús a los que desean conocerlo. Pero más interesante es la petición de aquellos peregrinos gentiles. Como ellos, son muchos los que también ahora quisieran ver a Jesús.

EL GRANO DE TRIGO

En este episodio hay un segundo acto. Al oír el mensaje que le transmiten sus discípulos, Jesús parece sumergirse en una profunda meditación. Es como si el deseo de los gentiles fuera para él una señal del cielo. La señal esperada. En ese momento comprende que ha llegado su hora. En ella se cumplen a la vez su entrega y  su glorificación. 

Por una parte, la entrega. Su entrega no es una fatalidad impuesta por el destino. Es un acto querido y aceptado, por el que Jesús se conforma generosamente con la voluntad del Padre. La hora de su entrega es la de su muerte y la hora de su fecundidad. “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo, pero si muere da mucho fruto”.

Y por otra parte, la glorificación. A la meditación de Jesús sigue la oración: “Padre, glorifica tu nombre”. Y a la súplica del Hijo responde la voz del Padre: “Lo he glorificado y volveré a glorificarlo”. El nombre de Dios es glorificado por la fidelidad del Hijo, obediente hasta la muerte y una muerte de cruz.

ELEVADO SOBRE LA TIERRA

Hay un tercer acto en este relato evangélico. Los griegos querían ver a Jesús. Pero seguramente han de pertenecer al grupo bienaventurado de los que creerán si haber visto. En todos ellos piensa Jesús en ese momento:

          •  “Cuando yo sea elevado sobre la tierra atraeré a todos hacia mí”. Como la noche en que habló con Nicodemo, Jesús recuerda la imagen de la serpiente elevada en alto por Moisés. También Él será elevado para atraer las miradas de la humanidad y para ofrecer a todos los dones de la salvación y de la gracia. 

  “Cuando yo sea elevado sobre la tierra atraeré a todos hacia mí”. El contexto evoca a los gentiles que deseaban verlo. Pero Jesús no sólo ha de atraer a los paganos, a los alejados y a los incrédulos. También los que nos decimos creyentes hemos de volver nuestros ojos hacia él para aprender su camino y aceptar la verdad de su vida.

  “Cuando yo sea elevado sobre la tierra atraeré a todos hacia mí”. Que la multitud de los llamados no nos haga olvidar nuestra propia vocación a la fe. Por cada uno de nosotros ha muerto Jesús. Por mí ha sido elevado en alto para atraer mi mirada, cada vez que mis ojos se desvían de Él. Él es la luz del mundo. Y la luz para mi existencia.

- Señor Jesús, tú nos has dicho que “el que se ama a sí mismo se pierde”. Que la entrega de tu vida por nosotros ilumine nuestro camino y nos ayude a comprender la grandeza de amar a los demás como tú nos has amado. Amén.

José-Román Flecha Andrés
Universidad Pontificia de Salamanca

miércoles, 21 de marzo de 2012

CULTOS DE LA HERMANDAD DE LA HUMILDAD



Mañana jueves día 22, comienza el Triduo que la Hermandad dedica en honor
del Stmo. Cristo de la Humildad en su Presentación al Pueblo y San Bartolomé Apóstol.

Predicará D. Manuel Tirado Fernández, Párroco-Consiliario.

El domingo 25, a las 7 y media de la tarde tendrá lugar
 la Fiesta de Regla de la Hermandad y el Solemne Besapies a la Sagrada Imágen.

La Cofradía invita a todos los Hermanos y Cofrades de Villa del Río a participar en los actos religiosos que la Hermamdad organiza.

lunes, 19 de marzo de 2012

ESPERANZA Y SALVACIÓN

18 de marzo de 2012. Domingo 4º de Cuaresma.B.

 
Hoy se lee el final del libro bíblico de las Crónicas (2 Cr 36, 14-23). A primera vista puede parecer un texto poco apropiado para una celebración cristiana. Pero si bien se mira, es impresionante. En muy pocas líneas se traza todo un esquema de la historia de Israel contemplada a la luz de la fe. 

Como en las grandes obras  literarias, también aquí se evoca el eterno conflicto entre el mal y el bien.  El mal está representado por la corrupción de los dirigentes del pueblo que se han pasado al paganismo y han profanado lo más santo. Pero también, por la apatía de todo el pueblo que no supo reaccionar y despreció a los que le invitaban a cambiar.

Como en la vida misma, en el pecado se encuentra la penitencia. Quien tira piedras a lo alto puede terminar descalabrado por ellas. Cuando un pueblo y sus gobernantes olvidan los caminos del bien, se encaminan fatalmente a su ruina. En este caso, al derrumbe de sus estructuras y al destierro.

Con todo, el texto sagrado mantiene una esperanza, que surge de donde menos se espera. También los opresores que deportan al pueblo sucumben a su propio orgullo.  También ellos han de sufrir la derrota y la humillación de su arrogancia. Dios escribe derecho con renglones torcidos. Y en el horizonte surge un salvador. Ciro se sabe enviado por Dios.

 CREER O NO CREER

Para una lectura hebrea de la historia, Ciro, rey de los persas, es un instrumento de Dios. Devuelve la libertad a Israel y permite la reconstrucción del templo. Para la lectura cristiana de la historia, Ciro es un anticipo del que había de venir. Sin armas y sin ejército, Jesús será el definitivo libertador. El Ungido de Dios, enviado a salvar a toda la humanidad.

El evangelio de Juan que hoy se proclama (Jn 3, 14,21), recoge el diálogo de Jesús con Nicodemo. Aquí la fe cristiana dialoga con la herencia judía. Se recuerda la serpiente de bronce que Moisés levantó sobre un mástil en el desierto para evitar la muerte de su pueblo. Y se anuncia que también Jesús será elevado para dar la vida a los que crean en él.

 Así pues, Jesús es el Salvador esperado por su pueblo y necesitado por todos los hombres. De sus labios brota el resumen de todo el Evangelio:  “Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna”. Esa es la “buena noticia”.

Con todo, la salvación es gratuita pero no es mágica. La salvación demanda la respuesta del hombre.  “Creer” es la clave. “El que cree en Él no será condenado”. Pero si la salvación requiere la responsabilidad, también la implica la perdición: “El que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios”.

LAS OBRAS Y LA LUZ

La llamada de Dios espera la respuesta humana. Es más, la llamada de Dios deja siempre en evidencia el sentido de esa respuesta. Y esa respuesta se refleja en el estilo de la vida. En la moralidad o inmoralidad de la vida. El mensaje de Jesús parece ampliado por las palabras del evangelista:

 • “El que obra perversamente detesta la luz, y no se acera a la luz, para no verse acusado por sus obras”. Lo dice también la tradición secular de los pueblos. La sabiduría popular ha recogido esta experiencia en refranes y leyendas. En el Evangelio la luz ha de escribirse con mayúsculas. Quien obra el mal detesta a Jesús, Luz del mundo.

• “El que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios”. El bien ha de ser bien hecho. Hay un modo de salir a la luz que puede ser perverso, cuando el agente sólo desea brillar y ser alabado. En el Evangelio, quien sigue la luz de Cristo sólo en Dios pone el criterio de sus actos y actitudes.

Padre de los cielos, te damos gracias por habernos revelado tu amor, al enviarnos como Salvador a Jesús. Danos una fe firme para que podamos alzar nuestra mirada hacia  el que fue levantado en la cruz. Que su luz guíe nuestros pasos y podamos vivir de acuerdo con tu voluntad. Amén.


José-Román Flecha Andrés
Universidad Pontificia de Salamanca

¡SIEMPRE AGRADECIDOS!

La comunidad parroquial de Villa del Río, despidió ayer al Sacerdote D. Douglas González que nos ha acompañado este mes de Julio. Hay person...