martes, 15 de noviembre de 2016

CRISTO REY DEL UNIVERSO

HERMANDAD DE LA HUMILDAD
Ofrenda de productos no perecederos destinados a Cáritas Parroquial.
Bajada del Señor de la Humildad en Vía Crucis.
Santa Misa. 
11 de la mañana. Ermita de la Virgen de la Estrella



HERMANDAD DEL NAZARENO
Santa Misa y Apertura del 75 Aniversario 
de la hechura de la Imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno 
Presentación del Cartel del 75 Aniversario.
7,30 de la tarde. Capilla de Jesús Nazareno.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Y LA HUMILDAD REPARTIÓ MISERICORDIA






 









ESPERANZA SIN EVASIÓN


Homilía para el Domingo 13 de Noviembre de 2016. 33 del Tiempo Ordinario, C.

“A los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia que lleva la salud en las alas”. Hermosa promesa con la que se cierra el texto del profeta Malaquías que se lee en la celebración de este domingo (Mal 3,19).

Claro que inmediatamente antes, el profeta había anunciado el destino que aguarda a los malvados y perversos. En el juicio de Dios serán tratados como la paja que arde en el horno. No es una amenaza. Una vez más se exhorta a la persona a hacer buen uso de su libertad. Que el horizonte del futuro nos ayude a elegir el camino verdadero. A vivir en la verdad.

El salmo 97 nos invita a repetir que “El Señor llega para regir la tierra”. Y san Pablo advierte a los cristianos de Tesalónica que la espera del día del Señor ha de traducirse en una vida tranquila y laboriosa: “El que no trabaja, que no coma” (2Tes 3,10).

SIN MIEDO

En el evangelio que hoy se proclama escuchamos los elogios que las gentes de Jerusalén hacían del Templo, que estaba siendo restaurado y embellecido por entonces. Jesús anuncia que un día no quedará piedra sobre piedra de aquel monumento (Lc 21,5-19). La pregunta siguiente era de esperar: “Maestro, ¿cuándo va a ser eso?”

Sin embargo, para Jesús no es importante saber el tiempo. Por eso lleva la atención a dos cuestiones fundamentales, como ha subrayado el papa Francisco: “Primero: no dejarse engañar por los falsos mesías y no dejarse paralizar por el miedo. Segundo: vivir el tiempo de la espera como tiempo del testimonio y de la perseverancia”.

Esas lecciones valen también para los creyentes de hoy. De vez en cuendo alguien nos anuncia la proximidad del fin del mundo. Pero lo que importa no es conocer una fecha futura, sino vivir sin miedo el presente. Hemos sido llamados a construir la “civilización del amor”, como decía Pablo VI. Nuestra esperanza no debe llevarnos a la evasión.

CON FIDELIDAD

El texto evangélico pone en boca de Jesús el anuncio de las guerras y las tribulaciones que nos esperan. Y, sobre todo, la certeza de que seremos perseguidos y juzgados por causa de su nombre. La experiencia nos asegura que ese vaticinio se ha cumplido y nos hace pensar que se cumplirá siglo tras siglo. Pero Jesús concluye con dos frases de aliento:

- “Ni un cabello de vuestra cabeza perecerá”. La primera frase se refiere a Dios. Su providencia nos acompañará a lo largo del camino. No seremos librados de la tribulacion pero se nos promete la cercanía de Dios.

- “Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas”. La segunda frase se refiere a nosotros. Las persecuciones pueden hacernos temblar. Pero no podemos renegar del Evangelio. Sólo nos salvará la fidelidad al Dios fiel y providente.

Maestro bueno, todos los días te imploramos: “Ven, Señor Jesús”. Que nuestra oración sea sincera. Que la esperanza de tu venida nos ayude a vivir con fidelidad el gozo de la fe, el testimonio de la esperanza y el compromiso del amor. Amén.

D. José-Román Flecha Andrés

sábado, 5 de noviembre de 2016

LA VIDA PLENA


Homilía para el Domingo 6 de Noviembre de 2016. 32 del Tiempo Ordinario, C.

“Vale la pena morir a manos de los hombres cuando se espera que Dios mismo nos resucitará. Tú en cambio no resucitarás para la vida”. Un sincero acto de fe y una valiente profecía. Así se expresa el cuarto de los hermanos macabeos, torturados y martirizados por orden del rey Antíoco IV Epífanes (2Mac 7,14).

Con razón se ha dicho que precisamente en aquel tiempo de persecución contra los creyentes se afianza la creencia en la resurrección de los muertos. La gracia del martirio se apoya en la gracia de la resurrección. Ante aquellos que dan la vida por él, Dios no puede mostrarse menos generoso.

También puede referirse a la resurrección el último verso del salmo responsorial: “Con mi apelación vengo a tu presencia, y al despertar me saciaré de tu semblante” (Sal 16,15). Esperamos que el Padre celestial nos conceda amarle con fidelidad y tener la constancia en Cristo, como desea san Pablo a los fieles de Tesalónica (2Tes 3,5).

LA PEREGRINACIÓN

Sin embargo, sabemos que en tiempos de Jesús no todos creían en la resurrección de los muertos. Entre ellos se encontraban los saduceos y los sacerdotes. Según el evangelio algunos se acercaron a él y le contaron una leyenda que se apoyaba en la ley del levirato (Dt 25,5) y en el recuerdo de Sarra, la que sería esposa de Tobías (Tob 3,8).

Si una mujer se había casado con siete hombres, ¿de cuál sería esposa a la hora de la resurrección? Esa era la pregunta. Jesús respondió recordando que los llamados por Dios a la vida eterna y a la resurrección ya no se casan. Tras recordar este pasaje, el Papa Francisco añade su propio comentario:

“Si miramos solo con ojo humano, estamos predispuestos a decir que el camino del hombre va de la vida hacia la muerte. Jesús le da un giro a esta perspectiva y afirma que nuestra peregrinación va de la muerte a la vida: la vida plena. Nosotros estamos en camino, en peregrinacion hacia la vida plena, y esa vida plena es la que ilumina nuestro camino”.

DIOS DE VIVOS

Los saduceos habían citado un texto de la Escritura. Y Jesús recurre a otro: el de la zarza que ardía sin consumirse. En ella Moisés descubrió al Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob (Ex 3,6). Los patriarcas continuaban vivos en la presencia del Dios que prometía la liberación de su pueblo. Por eso, Jesús podía extraer una conclusión esperanzada:

-“No es Dios de muertos, sino de vivos”. Dios no ha renunciado a su poder creador ni a la misericordia que derrama sobre sus hijos. Para él, todos son hijos de la resurrección. “El Dios de los vivos no se rodea de muertos” (A. Stöger).

- “Para él todos están vivos”. Esa es la revelación de Dios. Pero es también la interpelación para los hombres. Hay vivientes a los que ignoramos. Los consideramos muertos. La fidelidad de Dios a la vida es un ejemplo para nuestra sociedad.

Señor Jesús, te proclamamos como Camino, Verdad y Vida. En medio de esta cultura de la muerte, nosotros sabemos y confesamos que estamos llamados a vivir contigo en el amor y en la gloria. Amén.

D. José-Román Flecha Andrés

miércoles, 2 de noviembre de 2016

DÍA DE LOS DIFUNTOS


El Cristo yacente de la Hermandad del Santo Entierro ha presidido el Altar Mayor con motivo de la Solemnidad de los Santos y la Conmemoración de los Fieles Difuntos. Ayer noche se celebró el besapies a la Sagrada Imagen.

martes, 1 de noviembre de 2016

BIENAVENTURADOS


Homilía para el día 1 de Noviembre de 2016. Solemnidad de Todos los Santos.

Las bienaventuranzas las gritó Jesús entonces y las sigue gritando hoy son el corazón del Evangelio. 

Nos descubren cómo es Dios y nos dicen que las personas que las viven se parecen a Él, por eso son bienaventurados. Ser santo es parecerse a Dios... casi nada.

- «Felices los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos» Dichosas las personas sencillas, las que no buscan aparentar y se muestran tal como son, sin doblez ni mentira; dichosas porque, la conciencia que tienen de sus limitaciones y errores las hace humildes y capaces de perdonar y de pedir perdón. Dichosas las personas sencillas que no prestan oídos a la cultura propagandística del mercado porque saben bien que el afán de riqueza y consumo no les va a hacer más felices, sino vacíos e insolidarios.

- «Felices los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» Felices las personas que tienen un corazón grande, un corazón en el que    siempre hay sitio para la gente y en él encuentran acogida y cariño; felices, porque no hay alegría mayor que hacer felices a los demás, especialmente a los que la vida no les sonrió; felices porque hacen posible, ya desde ahora, una sociedad con corazón; felices porque su misericordia les acerca al corazón de Dios. Felices, porque en esta salida hacia los otros, descubrirán que el amor de Dios es pura misericordia.

- «Felices los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» Bienaventuradas las personas que son «buena gente», que no piensan mal y tampoco hablan mal de nadie. Bienaventuradas porque son tolerantes, comprenden y disculpan. Bienaventuradas porque, en lugar de criticar y maldecir las tinieblas, encienden una pequeña luz y, gracias a ella, la vida se ilumina. Bienaventurados los cristianos de corazón limpio, honestos, abiertos a la vida y a Dios, dispuestos a dejarse llevar por la novedad y la fuerza del evangelio, que todo lo transforma.

¡SIEMPRE AGRADECIDOS!

La comunidad parroquial de Villa del Río, despidió ayer al Sacerdote D. Douglas González que nos ha acompañado este mes de Julio. Hay person...