sábado, 28 de enero de 2012

EL PROFETA Y SU AUTORIDAD

Domingo 4º del Tiempo Ordinario B. 29 de enero de 2012


 
El profeta es nostalgia y es promesa. Pero es sobre todo, una voz y una presencia. Su mirada se extiende al pasado para “recordarlo”, es decir para pasarlo por el filtro del corazón. Y se orienta también al futuro para convocar a las gentes a “concordar” los caminos para mejorarlo.

El profeta no lo es por su propia voluntad y decisión. Obedece a una llamada de Dios ya trata de llevar a delante una misión divina que le ha sido encomendada. El profeta no vive para sí, sino para su pueblo. Es mensajero y mensaje. Su palabra ha de encontrar reflejo y testimonio en el estilo de su vida personal.

 Claro que el profeta no es siempre bien aceptado por su pueblo. Para mucho la tranquilidad es un bien más precioso que la fidelidad a los valores y a los principios. Las gentes esperan recibir palabras de halago. No gustan de los que corrigen y reprenden. Ni de los que incitan a superar la modorra de las metas conquistadas.

LA SALUD Y LA CONFESIÓN

“El Señor, tu Dios, te suscitará un profeta como yo de entre tus hermanos. A él le escucharéis”. Eso es lo que promete Moisés a su pueblo, según el texto de la primera lectura de la liturgia de hoy (Dt 18, 15-20). El pueblo esperaba esa figura prometida desde antiguo. No es extraño que los enviados desde Jerusalén pregunten a Juan Bautista si él es “el profeta”.

 Según el evangelio de Marcos, Jesús inicia su vida pública a las orillas del Lago de Galilea. Después de elegir a sus primeros discípulos, acude el sábado a la sinagoga de Cafarnaúm. Su primera acción es la de devolver la salud a un pobre enfermo que se retuerce y grita. Las gentes dicen que tiene un espíritu inmundo. Jesús lo libera de su mal (Mc 1, 21-28).

Hoy nos extraña ver que los evangelios colocan algunas de las grandes confesiones de fe en la boca de las personas más impensables, como Herodes, los sacerdotes y los fariseos o el centurión que vigila la crucifixión. En este caso es el enfermo epiléptico quien revela y reconoce la identidad de Jesús: “Sé quien eres: el Santo de Dios”.

LA VERDAD Y LA FIESTA

Pues bien, las gentes de Nazaret han sabido ver la coherencia que existe entre las palabras de Jesús y sus acciones.“Este enseñar con autoridad es nuevo”. Con  esta exclamación parecen reconocer en Jesús al profeta prometido por Moisés.

• “Este enseñar con autoridad es nuevo”. Con razón estas palabras se aplican a Jesús. Otros maestros apoyaban sus opiniones en la autoridad de reconocidos doctores. Jesús se permitía interpretar la Ley de Moisés. Con el tiempo la irá resumiendo en el mandato del amor. E irá revelando el verdadero rostro de Dios.

• “Este enseñar con autoridad es nuevo”. Es ésta una frase que deberá aplicarse a la Iglesia de hoy. La Iglesia escucha la voz de la humanidad. Presta atención a sus dolores y esperanzas. Pero no puede idolatrar a una u otra ideología. Su autoridad tampoco viene del poder político o económico. Está al servicio del Reino de Dios. De ahí viene su novedad.  
         
• “Este enseñar con autoridad es nuevo”. Cada uno de los cristianos es evangelizado cada día. Y es llamado a ser evangelizador. El Evangelio ha de sonar como nuevo en nuestros oídos. Y ha de sonar como nuevo cuando lo proclamamos. Con la novedad de la verdad y de la vida, de la cercanía y de la ternura, de la compasión y de la fiesta.

Señor Jesús, te reconocemos como el Maestro y el Profeta enviado por Dios para revelarnos su rostro de Padre y nuestra propia dignidad de hijos. Bendito seas por siempre. Amén.                                                    

                                                                                                                               
José-Román Flecha Andrés
Universidad Pontificia de Salamanca

sábado, 7 de enero de 2012

SALMO PARA DESPEDIR A LA NAVIDAD


Aunque la Navidad se nos acabe;
mientras haya en la tierra un niño feliz;
mientras haya en nuestra vida un fuego que compartir;
mientras haya unas manos que trabajen por la paz;
mientras nos brillen las estrellas:
en el mundo y en nosotros seguirá la Navidad.

Mientras haya unos labios que nos hablen de amor;
mientras haya unas manos cultivando una flor;
mientras haya un futuro que nos hace esperar;
mientras haya ternura en el mirar y el tocar;
en el mundo y en nosotros seguirá la Navidad.

Mientras haya un derrotado que ha aprendido a perdonar;
mientras haya alguien caído al que poder ayudar a levantar;
mientras acaben, por fin, las guerras, y se declare la paz;
mientras busquemos al herido al que queremos curar;
en el mundo y en nosotros, seguirá la Navidad.

jueves, 8 de diciembre de 2011

FESTIVIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN


Hoy celebra la Parroquia la fiesta de su titular, la Inmaculada Concepción.
Tras la celebración de la Novena en su honor, hoy tendrá lugar la Solemne Eucaristía
a las 12 de la mañana y a las 7'30 de la tarde.


Ntra. Sra. de los Dolores de la Hermandad de los Estudiantes
vestida para la festividad de la Inmaculada 2011.

domingo, 4 de diciembre de 2011

ADVIENTO




LAS VELAS DEL ADVIENTO
Adviento: Tiempo de poner a Dios en el corazón humano. Nos preparamos para encender nuestras cuatro velas. Cada semana encendemos una vela de nuestra corona de Adviento. Todos los domingos , en la Eucaristía, niños, padres y catequistas,vivimos este tiempo litúrgico con ilusión y entusiasmo. Día a día, la participación,complicidad y entusiasmo de los padres es mayor; disfrutando de estas celebraciones como una gran familia,como una gran comunidad; la comunidad cristiana de Villa del Río.

Veamos el significado de cada una de las velas de los cuatro domingos y de la Navidad:

- Primer Domingo:
La vela nos invita a despertar, a iniciar el camino por el lugar correcto, a abandonar lo que nos impide prepararnos para la venida de Jesús.

- Segundo Domingo:
La vela nos lanza a ponernos en camino, como Juan el Bautista, limpiando y arreglando tantos obstáculos e impedimentos que nos imposibilitan la llegada a Belén.

- Tercer Domingo:
La vela nos hace buscadores de la LUZ verdadera. Para ello hemos de orientarnos con la brújula de la Palabra de Dios.

- Cuarto Domingo:
La vela nos introduce en el Corazón de María, que es un corazón que acoge y que es propiedad absoluta de Jesús.

- La vela de Navidad:
La LUZ nace en nuestros corazones, en nuestras vidas y nos inunda con su Amor.

¡SIEMPRE AGRADECIDOS!

La comunidad parroquial de Villa del Río, despidió ayer al Sacerdote D. Douglas González que nos ha acompañado este mes de Julio. Hay person...