sábado, 22 de marzo de 2025

"UNO TENÍA UNA HIGUERA PLANTADA EN SU VIÑA"

Reflexión del Evangelio Domingo 23 de Marzo de 2023. 3º de Cuaresma.

Yo soy el Dios de tus padres

Esta lectura trata de presentar unos rasgos todavía muy primitivos para definir la vocación y misión de Moisés. Pero en ellos se puede encontrar el sentido concreto de lo que Dios quiere compartir con la humanidad; sin duda es un Maestro lleno de paciencia y paso a paso se irá formando lo que llamamos historia de la salvación. Quien acepta la mano de Dios, sin duda que se llenará de sentido de la vida y de una misericordia a toda prueba.

Digo una cosa: es tan clara la misericordia y bondad divinas para con la humanidad que a lo largo de la historia que conocemos solo se pueden contemplar gestos generosos del Padre. Partimos de esta experiencia que para nosotros, si no nos mueve demasiado, es por otros motivos: no queremos ver, rutinas en la fe, ignorancias...

El texto nos presenta a Moisés como pastor que lleva el rebaño más allá del desierto, hasta el Monte Horeb, el Monte de Dios. Y el Señor se le aparece en una llama que ardía saliendo de un zarzal sin consumirse. La llamada de Dios y la respuesta de Moisés son un momento de encuentro e inicio de lo que venga: "Moisés, Moisés", "Eme aquí", "No te acerques y quítate las sandalias, el lugar que pisas es santo". Entonces Dios se presenta como el Dios de los padres. Todo supone una continuidad familiar y del pueblo de Israel y le sigue una preocupación paternal al ver al pueblo sufrir y querer solución para los problemas que se presentan. Para ello nada mejor que sacar al pueblo de Egipto y llevarlo a la "tierra que mana leche y miel".

En resumen, este es el plan de Dios: viendo los males que el pueblo está sufriendo, colaborar con ellos buscando soluciones en la medida en que se dejen y fortaleciendo a los que tengan madera de líderes. En cualquier situación la misericordia de Dios siempre estará dispuesta...

Y si sacó de Egipto a Israel qué no podrá hacer hoy y siempre en personas, familias y grupos. El que nos creó a su imagen y semejanza qué no podrá hacer para reparar nuestros errores.

Esta primera lectura, por tanto, nos recuerda cómo Moisés, llamado a conducir al Pueblo lo primero que necesita saber es el nombre de Dios para presentárselo a los israelitas. En su nombre va a comenzar su liberación. Para nosotros el Dios Padre es definitivo para descubrir la llamada de Jesús en su nombre para la conversión. La reconciliación es el abrazo con el Padre. La va pronunciando hasta la Cruz. Es mucho amor como para ignorarlo pasándolo por encima como un rito más. Así nunca saldremos de la "esclavitud de Egipto".

El que se crea seguro, cuídese de no caer

La predicación de San Pablo a los Corintios, como toda su predicación, es profunda y a la vez claridosa. Reconoce en ellos su sabiduría, pero como todo humano expuesto a "caer en la tentación y a la vez en la complicidad de vivir una cultura infectada.

Podemos resumir el texto que queremos comentar en tres puntos:

a)  Hace referencia, en primer lugar al bautismo: el paso por el agua como liberación de la esclavitud del pecado. Sin duda que el paso del Mar Rojo fue gran impacto que a todos dejó impresionados... Pero cuando a uno le conceden un milagro siempre quiere más y que se lo sirvan en bandeja, es decir como él quiere... Si no vienen las protestas: ¿para eso nos trajo al desierto?...

Para la homilía de hoy el pan espiritual y la roca que es Cristo podemos aplicarlo a la Eucaristía.

b)  Lo sucedido en el desierto no fue aceptado por Dios. San Pablo aprovecha aquella actitud de los liberados de la esclavitud para recordar a los corintios alguno de sus errores: "se sentó el pueblo para comer y beber y se levantaron para danzar"... Fiestón...; "ni forniquemos, ni tentemos al Señor, ni murmuremos...” Parece que estas cosas no sólo suceden en nuestros días...

c)  San Pablo resume: "todo sucedió para advertencia nuestra". La gravedad de aquellas situaciones está en que no somos capaces de apreciar la misericordia del Señor y caemos e idolatrías y delirios de grandeza y fantasía.

Advierte San Pablo: "el que cree estar en pie mire no caiga... La misericordia de Dios llega hasta el cuidado que el Padre tendrá de que no seremos tentados más allá de lo podemos resistir".

San Pablo propone un itinerario con todos sus trazados, búsquedas de pasos apropiados, incluso con reservas para las "descomposturas". Siempre alerta y apoyados en la compañía confiada de Jesús, que dejó una Iglesia estructurada con tales finalidades. La predicación a los corintios tiene una referencia a la cultura que allí se iba gestando. Otro tanto tendríamos que hacer nosotros con verdadera necesidad; para la mayoría de las personas la (situación (eso se dice) s difícil, hay mucho que dialogar y no conviene andar deprisa...: los poderes autonómicos, las imposiciones de los que pueden, las modas, la ignorancia muy atrevida, etc. Está sucediendo que líderes de otro tiempo se echan para atrás y no quieren seguir ciertas aventuras.

Uno tenía una higuera plantada en su viña

El Evangelista San Lucas, conductor este año del ciclo C, tal sea el buscador y narrador de las parábolas con las que Jesús ofrecía un instrumento práctico para llegar hasta la conciencia a la hora de la conversión. La parábola del hijo pródigo es una de las más admiradas y fuente de mucha inspiración, pero no nos toca ahora meditarla. San Lucas nos ofrece hoy la parábola de la higuera. Quería Jesús abrir la mente cerrada de aquellos que le escuchaban, pero no llegaban a ninguna consecuencia rompiendo actitudes de pensamiento y acción en consonancia con el Reino de los cielos.

 

El texto hace alusión a lo de los galileos cuya sangre Pilato la había mezclado con la de los sacrificios y se la ofrecían a los muertos aplastados por la Torre de Siloé. A Jesús le contaron la creencia de que lo que les sucedió fue por castigo de Dios. Jesús quiere que se descubra el amor misericordioso de Dios cuando hay un espíritu de conversión; los "sufrientes" no son mejores que los que en aquel momento le cuestionaban. Es entonces cuando les ofrece la parábola, con una advertencia: si ustedes no se arrepienten perecerán de manera semejante.

Alguien tenía una higuera en el campo; llevaba varios años sin producir. Piensa que lo mejor será hacerla desaparecer, para evitar estorbos, es una planta estéril. Sin embargo el viñador tiene cariño a la planta y ofrece todo para salvarla: "Cavaré alrededor, le echaré estiércol... "

Es aquí donde cabe pensar la estima del viñador por la planta, que queda invitada a dar fruto... Si no, queda a su suerte...

Con este relato Jesús quiere que aquellos que le escuchan reaccionen ante el proyecto misericordioso de Dios. Se nos invita a clarificar nuestra fidelidad a la iniciativa divina... ¿Para qué la acción misericordiosa proyectándose sobre los valores de lo humano? ¿para qué una Iglesia sin vida cristiana, sin valor y con miedo a que nos caigan "las torres encima", con tantos temores pero sin sacudir las causas...? Higueras secas, sin frutos...

Arrepintámonos a tiempo, demos gracias a Dios por su misericordia, decidamos cambios oportunos que den a nuestras vidas el sentido propio de hijos de Dios...

Jesucristo, Hijo de Dios, enviado en principio para humanizar las distintas épocas e iluminar una conversión ascendente. Suena fuerte lo de conversión, pero en realidad a lo que se nos invita es a ser abiertos y despiertos, como la higuera: dar frutos exquisitos... El ser humano está creado a imagen y semejanza de Dios, que es amor...

Fray Francisco Mª. García O.P.

viernes, 21 de marzo de 2025

UNA NOCHE LLENA DE AGRADECIMIENTO Y EMOCIÓN

Este viernes, tras celebrar la Santa Misa de Hermandades, se ha procedido al homenaje a tres de las personas que han sido puntales en las Cofradías de Villa del Río. Tras la lectura de una breve semblanza de su vidas la Agrupación les hizo entrega de tal reconocimiento a su labor.

Posteriormente los miembros de las Hermandades y los asistentes compartieron un aperitivo en la sacristía de nuestra parroquia fortaleciendo así los lazos entre nuestras hermandades.

¡Enhorabuena Dña. Leonor Arroyo Maroto, Dña. Rafaela Pastilla y D. Francisco Rael!

domingo, 16 de marzo de 2025

CULTOS CUARESMALES Y PASCUALES 2025

 

"ESTE ES MI HIJO EL AMADO, ESCUCHADLO"

Reflexión Evangelio Domingo 16 de Marzo de 2025. 2º de Cuaresma.

Dios, que desde tiempo atrás mandó a Abraham que saliera de su tierra natal, lo saca ahora de donde se encuentra, para que se centre en el contenido de la alianza que va a establecer con él. Se dan dos partes en diálogo de compromiso y una cláusula o disposición central que compromete a uno y otro compromisario. Dios se adelanta a presentar una promesa en firme. La descendencia de Abraham será inabarcable por lo numerosa, expansiva y duradera. El destinatario de la promesa rubricó el pacto por medio de su fe, que es un humilde asentimiento y, a la vez, reconocimiento de la sabiduría y omnipotencia divina. Pero suplicó un signo orientado a descubrir que el acuerdo apalabrado se iba a cumplir. Dios le indicó como señal la ofrenda de un sacrificio de holocausto. Anunciará este detalle el poder transformador que tendrá el holocausto verdadero de Cristo en la cruz. Lo irá entreviendo con el paso de tiempo el patriarca del Antiguo Testamento. La descendencia de Abraham poblará la tierra entera, como aclarará san Pedro en el Nuevo Testamento: —«Vosotros sois los hijos de los profetas y de la alianza que Dios estableció con vuestros padres al decir a Abraham: en tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra» (Hch 3, 25). San Pablo aclara que la descendencia de Abraham es Cristo y, si se es de Cristo ya se es descendencia de Abraham, herederos de la Promesa (Gal 3, 16. 29).

La Nueva Alianza es la manifestación plena del amor de Dios que se visibiliza en la encarnación de su Hijo y en la entrega hasta la muerte y muerte de cuz. El anuncio de su pasión y muerte desconcertó a los Apóstoles y lo manifestó con fuerza Pedro, quien recibió una reprimenda de parte de Jesús (Mc 8, 33). Pero el Señor salió al paso de la bien comprensible turbación de sus seguidores.

Su inseparable unión con Dios se manifestó en su naturaleza humana ante tres apóstoles elegidos, a saber, Pedro, Santiago y Juan. En el clima de oración en que se encontraba Jesús se obró una Transfiguración que dejó entrever a sus discípulos una cierta exteriorización del designio salvífico de la Trinidad en beneficio de los hombres. El relato se toma en esta ocasión del Evangelio según san Lucas (9, 28-36). Cambió el rostro humano de Jesús, resplandecieron sus vestidos, se manifestó el anuncio de la redención hecho en la ley antigua y los profetas, representados en el monte santo por Moisés y Elías que hablaban de la consumación que tendría lugar en Jerusalén. De algún modo se hizo presente en la transfiguración de Cristo la gloria que esperaba a sus seguidores, pero que Pedro no se atrevió a pensar que pudiera ser para los unidos a Cristo.

La manifestación de Dios o su teofanía quedó bien patente que se realizaba de cara a los tres y a la generalidad de los redimidos. Para robustecer su fe en Cristo, sin duda, pero también y muy principalmente, para revelar que su Palabra ha de constituir alimento permanente tal llegó a sus oídos la voz del Padre: «Este es mi Hijo, el Elegido, escuchadlo». El mensaje proviene de Dios y Jesús mismo hace suyo el encargo divino. El camino de la cruz está abierto a la glorificación de todos los que se abren a la salvación. En adelante, la vía destapada por Cristo, por la que estamos invitados a transitar todos los hombres, es camino de transformación, en definitiva, de «gloria en gloria», hasta llegar a su plenitud (2Cor 3, 18). Se nos invita a vivir transformando la propia vida y ajustándola con su meta por la acción del Espíritu de Dios.

Aunque tantos panoramas por los que atraviesa la peregrinación de la vida traten de acapararnos, con toda libertad y decisión hemos de considerar el verdadero fin hacia el cual acompaña siempre el Señor. Con su luz ofrece en cada etapa su alivio que estimula a seguir. Nos recuerda el Salmo 26, responsorial, que no se ha de temer en mientras caminamos, porque la defensa de nuestra vida es Dios, que nos susurra al corazón: «Buscad siempre mi rostro» y así vuestra esperanza de gozar de la dicha de la gloria no quedará defraudada.

A la luz de lo expuesto podemos formularnos unas preguntas: —En el tiempo en que nos toca vivir, ¿continúan las llamadas de Dios a «salir» de nuestros planes? ¿Es la luz del Evangelio un faro para seguir en nuestra peregrinación terrena? ¿Las dificultades en el camino nos animan a continuar la lucha? ¿Consideramos las maravillas de la creación como señales indicadoras?

Fray Vito T. Gómez García O.P.

¿QUIÉN NOS APARTARÁ DEL AMOR DE CRISTO?

  Reflexión Evangelio Domingo, 2 de Agosto de 2026. 18º del Tiempo Ordinario. “Estamos hechos para ser amados y para amar” La primera lectur...